Luna vista nocturna

En julio de 1969, Neil Armstrong y Buzz Aldrin hicieron historia como los primeros seres humanos en aterrizar en la superficie de la Luna.

Hasta que se dio por concluido el Programa Apolo en 1972, se realizaron otras cinco misiones tripuladas a la Luna. A lo que hay que añadir las numerosas misiones no tripuladas desde que la sonda soviética Luna 2 se estrelló en la Luna en 1959. En total hemos depositado alrededor de 250.000 kg de artefactos y desperdicios humanos en la superficie de nuestro satélite.

¿Qué es exactamente lo que hemos dejado en la Luna?

Algunas cosas son obvias: más de 70 vehículos espaciales permanecen en la Luna por la sencilla razón de que son muy pesados y el coste de traerlos de vuelta no compensa. Ese equipamiento representa la mayor parte de lo que se ha dejado allí.

Pero también podemos encontrar los desperdicios que dejaron los astronautas al llegar a su destino. Además de basura en general, desde los envases de los alimentos hasta toallitas húmedas, se han desechado casi 100 paquetes de orina humana y excrementos.

Los astronautas del programa Apolo también abandonaron herramientas y equipos de televisión que ya no iban a necesitar. Se trataba de reducir el peso de sus módulos de control para aumentar la cantidad de muestras de la superficie lunar que podrían traer de vuelta a la Tierra. A cambio de lo que dejaron, las misiones Apolo pudieron traer alrededor de 425 kg de polvo y rocas lunares.

También están toda una serie de recuerdos. Se han plantado seis banderas americanas en la Luna. Es posible que ya estén descoloridas, como la foto de sí mismo con su familia que Charles Duke dejó allí. También hay en alguna parte ahí arriba dos pelotas de golf, después de que Alan Shepard probara un golpe corto (‘putting’) en gravedad baja.

El módulo Apolo XI todavía está allí, con una placa que dice: “Los seres humanos del planeta Tierra llegaron a la Luna por vez primera en julio de 1969 DC. Venimos en son de paz en nombre de toda la humanidad.”. El mensaje mostró el triunfo del aterrizaje lunar para el género humano en su conjunto, conduciendo a la humanidad a nuevas fronteras, a pesar de la guerra fría entre EE.UU. y la Unión Soviética, que fue lo que desencadenó la carrera hacia la Luna. Con un espíritu similar, los astronautas estadounidenses dejaron dos medallas, que fueron otorgadas a los cosmonautas Yuri Gagarin y Vladimir Komarov, pioneros del espacio que murieron en trágicos accidentes.

Aunque Gagarin y Komarov no fueron las últimas personas en ser inmortalizadas en la Luna. En 1998, las cenizas del astrogeólogo Gene Shoemaker fueron enviadas a bordo de una misión de exploración a la Luna, donde ahora se encuentran en medio del polvo lunar.

En solo 50 años, la humanidad ha dejado su huella en la superficie lunar en más de un sentido. Una de las imágenes más famosas de la Luna es la fotografía de Buzz Aldrin de su propia huella. Prácticamente sin atmósfera (y, por lo tanto, sin viento para erosionar el suelo), es probable que esa misma huella siga ahí. Como la NASA ha puesto sus miras en recuperar sus misiones tripuladas a la Luna para el año 2024, es casi seguro que los humanos dejaremos más huellas en los próximos años.

Texto adaptado del artículo original publicado por Adam Zeidan en Enciclopædia Britannica.


Algunos datos sobre el alunizaje

  • La misión Apolo 11 que llevó a los astronautas de Estados Unidos a la Luna fue la quinta misión tripulada Apolo de la NASA.
  • La nave espacial fue lanzada desde Cabo Kennedy (actualmente Cabo Cañaveral ), en Florida, el 16 de julio de 1969.
  • En la mañana del 20 de julio, Armstrong y Aldrin pasaron del módulo de mando, Columbia, hasta el módulo lunar, Eagle. Pilotaron la nave hasta posarse en el Mar de la Tranquilidad.
  • A las 4:17 p.m., Armstrong comunicó por radio: “Houston, aquí Base de Tranquilidad. El águila (eagle) ha aterrizado.” 
  • A las 10:56 p.m., Armstrong salió del módulo y pisó la Luna pronunciando las palabras: «Este es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad».
  • Durante su estancia en la Luna, Armstrong y Aldrin instalaron un dispositivo para medir la composición del  viento solar que  llega a la Luna, un dispositivo para recibir rayos láser de los observatorios astronómicos en la Tierra, para determinar la distancia exacta de los dos cuerpos entre sí, y un sismómetro pasivo para medir terremotos lunares e impactos de meteoritos.
  • Los astronautas permanecieron 21 horas y 38 minutos en la superficie de la Luna.
  • El Apolo 11 amerizó en el Océano Pacífico a unos 1.400 km al suroeste de Hawái el 24 de julio de 1969.

Texto adaptado del artículo original publicado en Enciclopædia Britannica.

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