Desertizacion-desertificacion

Desertificación o desertización. Ambos términos se utilizan indistintamente en los medios de comunicación, pero ¿realmente describen el mismo proceso? Está a punto de comenzar la Cumbre del Clima 2019, por lo que sin duda oiremos y leeremos muchas cosas al respecto.

Lo que dice el diccionario

En la versión online del diccionario de la RAE podemos leer: Desertización: 1. f. Acción y efecto de desertizar. Lo que, la verdad, es que no aclara mucho. Seguimos indagando: Desertizar: 1. tr. desertificar. U. t. c. prnl.  Lo que nos lleva a Desertificar: 1. tr. Transformar en desierto amplias extensiones de tierras fértiles. U. t. c. prnl. Y si hacemos la búsqueda de Desertificación: 1. f. Acción y efecto de desertificar. Volvemos al punto de partida.

En el diccionario María Moliner del uso del español, edición impresa de 2007, la entrada Desertificación nos remite a Desertización: f. Transformación de un terreno en desierto por falta de lluvia, por erosión y por otros factores naturales o por alteraciones provocadas por el hombre. Y si nos vamos al verbo Desertizar: tr. y prnl. Transformar[se] una zona en desierto. Bien, a la vista de los resultados llegamos a la conclusión de que ambos términos, desertificación y desertización, son sinónimos. También lo considera así la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA).

Lo que dicen los organismos y los expertos

La Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la desertificación en los países afectados por la sequía grave o la desertificación, en particular en África define desertificación como: “la degradación de las tierras de zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas resultante de diversos factores, tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas.” Y añade: “Si bien incluye también la invasión de las tierras por dunas, la desertificación no hace referencia al avance de los desiertos. Se trata de una degradación continua de los ecosistemas de las zonas secas debido a las actividades humanas —como la sobreexplotación de la tierra, la minería, el sobrepastoreo y la tala indiscriminada— y a los cambios climáticos.”

Greenpeace, en un comunicado de prensa de 2018, con motivo del Día Mundial de Lucha contra la Desertificación y la Sequía va un paso más allá y matiza: “La desertificación es un proceso de degradación que implica la pérdida del suelo fértil y la incapacidad de los ecosistemas de cumplir con su función reguladora y [de] suministrar bienes y servicios ambientales.”

Menos semántica y más acción

Elijamos el término que elijamos, desertización o desertificación, con lo que nos tenemos que quedar es con que se trata de un proceso devastador para el medioambiente y para nuestra subsistencia y supervivencia como especie, donde el factor humano es determinante en su avance en grandes extensiones del planeta.

Desertizacion Vista de Los Monegros (Leciñena)
Los Monegros (Leciñena)

No tenemos que irnos muy lejos para constatarlo. España se está desertificando. La mala gestión del agua, la sobreexplotación de los acuíferos y de los recursos naturales, la tala indiscriminada, los incendios provocados, son solo algunos de los factores que están contribuyendo a que “un 75% del territorio esté en peligro de desertificación, un 6% ya lo ha sufrido de forma irreversible.” (Informe Crónica de una sequía anunciada – Posición sobre a la gestión de las sequías en España WWF España 2019)

«El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra» se adelanta al 29 de julio de 2019


Más enlaces de interés:
FAO – Acción contra la desertificación
WWF/Adena – Informe: «El Día de la Sobrecapacidad de la Tierra»


Nos gustaría saber tu opinión sobre este artículo.